Propiedades del tónico facial

Es uno de los grandes desconocidos del mundo de la belleza y sin embargo, sus propiedades nos ayudan a lucir un rostro mil veces mejor que si no lo usamos. De hecho, en todo tratamiento facial diario deberíamos primero lavar nuestro cutis, aplicar un tónico y después la crema hidratante. A pesar de que debería formar parte de nuestros cuidado diarios muy pocas personas reconocen incluirlo en su día a día. Por ello y debido a su gran importancia os ofrecemos algunas de sus múltiples cualidades.

-El tónico nos ayuda a cerrar los poros y por lo tanto a evitar la aparición de las incómodas y feas espinillas y puntos negros.

-Elimina todo resto de suciedad que no haya podido desaparecer con el lavado normal.

-Potencia los efectos de la crema hidratante porque una vez aplicado la piel pierde hidratación

-Aumenta el riego sanguíneo en la zona en la que se aplica debido al efecto tonificador sobre nuestra piel, lo que contribuye a una mayor revitalización y rejuvenecimiento de los tejidos.

-El tónico deberá seleccionarse en función del tipo de piel que se posea y deberá estar en consonancia con la leche o la crema que aplicaremos después. De este modo los efectos serán mayores y no desequilibraremos el estado de nuestra piel.

-Su aplicación debe ser la correcta. El mejor modo es empapar una pequeña cantidad de éste en un algodón y aplicarlo por todos los recovecos de nuestra cara, especialmente en aquellos lugares donde se acumulan los puntos negros, como las aletas de la nariz y la barbilla. Otro modo de hacerlo es pulverizándolo, pero siempre con precaución para que no nos caiga en los ojos.

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